jueves, 11 de marzo de 2010

ENM-ARAÑ-ADA


No sé por qué carajos y a razón de cuales tomates se me ha venido a encajar un afán que me tiene absolutamente enmarañada.


¿Afán de qué? No pregunten.  De todo y de nada.


De terminar la dichosa tesis de maestría que aplaaaazo y aplaaaazo por terminar primero los pendientes del trabajo que también aplaaaazo y aplaaazo porque antes hay que hacer la vuelta de la cédula que perdí, que no he podido reemplazar porque siempre que puedo pedir la cita, aplazo ese asunto ya que en mi agenda laboral nunca encuentro el rato para ir a la registraduría...


También tengo afán de terminar los arreglos del apartamento, de progresar en este trabajo que a ratos me cansa tanto y en el que a veces me veo haciendo pendejadas, pero que de paso no me deja tiempo para escribir; y tengo afán de escribir muchas cosas pero nunca las escribo porque tengo afán de terminar la tesis.


El problema no es querer terminar la tesis, escribir, cambiar de trabajo, estudiar más...  el problema es que quiero hacer todo YA!...


¿Por qué? No pregunten.  Por todo y por nada.


Quiero terminar la tesis YA porque así es mas fácil cambiar de trabajo YA y entonces me va a quedar mas tiempo para escribir YA y estudiar y ganar más plata y tener la finca en la que quiero vivir YA!.


Pero querer hacer todo YA no me deja hacer nada AHORA. Pico de todo y no termino nada, me culpo, me digo que soy sonsa e ineficaz, luego me perdono y me doy picos porque sea como sea, ni la sonsera ni la ineficiencia me quita lo buena persona que soy, sobre todo por amorosa con todo y con todos... 


no me demoro mucho en volver a pensar que qué rabia con esta sonsa.


Entonces trato de escribir a ver si así se me ocurre alguna explicación para este afán de todo que no me deja hacer nada...


¿Serán los treinta?... JA! ¿si leyeron?  ¿Que tal que me estuviera preguntando por los 80? Si voy a vivir tanto como la mayoría de los miembros de mi familia, a los noventa todavía tendré ánimos para torturar a mis amigos con mis escritos.  Me quedan más de cincuenta años para terminar la tesis, escribir, trabajar, comprar la finca y disfrutarla... puedo tomarme mi tiempo.


¿Será la certeza de que me voy a morir combinada con la incertidumbre de la fecha?  Podría morirme mañana... pero entonces, ¿qué demonios importa todo lo que trabaje hoy en escribir, asesorar a Sura, terminar la tesis, si igual no voy a terminar nada?


Debe ser que me falta alguno de los 7 hábitos de la gente altamente efectiva. Pero ahí si me toca confesar que he estado trabajando más en los hábitos de la gente altamente feliz, que son menos y más sencillos, pero se parecen a los primeros sobre todo en el cuarto, el quinto y el séptimo.


Como no encuentro respuesta trato de decirme que entonces deje simplemente la carajada y me dedique a cantar más, a jugar con jacobo y a escribir cuando quiera y no cuando crea que hay afán de hacerlo. Que las cosas irán pasando cuando tengan que pasar. Que sea feliz mientras tanto. 


No sirve. Sigo teniendo afán y no sé de llegar a dónde y a qué hora, especialmente, antes de que pase qué.


La vida es muy cortica. Pienso. Pues sí, pero muy cortica como para ser testigo de...  


de...


... iba a decir cambio climático, extinción de especies... 


Si... es muy cortica. ¡Pero alcanza! y si no alcanza ¿entonces que importa?. Es mejor seguir siendo feliz sin afán, como he sido casi siempre.


Así que por el momento, no le voy a hacer caso al afán que no ha desaparecido a pesar de someter a mis pobres amigos a leerme cuando estoy enmarañada y me voy a bailar salsa... salgo corriendo porque es a las 6 y son las 5:40.



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